|
AMIGOS, AMIGAS, MEXICANOS, LATINOAMERICANOS, SABED:
Este es el Surco del sembrador; surco, porque hemos de preparar un campo inmenso que se haya frente a nosotros si queremos cosechar de él los frutos que históricamente nos corresponden como Nación Independiente y que el imperio nos arrebata todos los dìas, no solamente con la explotaciòn laboral de los nuestros –porque no es un secreto, nuestras economìas podrìan ser mejores si no se afectasen grandes intereses comerciales y de potencia- sino tambien con la imposición de ideologìas falsas que no nos ayudan a progresar como paìs ni como individuos; del sembrador, porque nuestra labor será esa, sembrar entre todos la semilla del pensamiento critico, semilla de las ideas, de la busqueda de una mejor nación para todos.
Quiero hablar hoy, en este manifiesto del sembrador, de nuestra lucha; he dicho bien, NUESTRA, porque esta lucha no es mìa solamente, sino de todos aquellos hermanos y hermanas, que conscientes de la intromisiòn imperialista en nuestras sociedades, empiezan a abrir los ojos y a ver la imperiosa necesidad de sembrar, ¿sembrar?, Sí, sembrar ideas en la mente de nuestras naciones para hacer frente a los principales problemas que la globalizaciòn, el imperialismo y el mal gobierno están ocasionando en nuestras sociedades todas: perdida de identidad, perdida de cultura, perdida de soberanía, todas ellas encaminadas a la facil dominación y manejo de nuestros pueblos.
Esta es una lucha cultural en la que pretendemos recuperar el pensamiento latinoamericano, porque el principal problema del siglo XXI, es que no se enseña a pensar para ser libres, sino a pensar para ser esclavos: por ello las reformas neoliberales educativas que pretenden eliminar la historia de nuestros libros de texto y de la conciencia colectiva; por ello la terrible invasiòn ideològica a travès de los medios masivos de comunicaciòn, esas industrias culturales que dia y noche, desde nuestras casas, se dedican a robarnos un poco de identidad, difundiendo el american way of life como la forma superior de todo éxito y como aquello a lo que todo hombre sobre la tierra debe aspirar como meta de vida.
Se nos roba la identidad, nuestra escencia, con ideologìas vacìas y atentadoras de nuestro propio bienestar: se fomentan las necesidades creadas, el consumismo; se nos roba nuestra lengua, nuestras tradiciones, nuestra cultura, nuestro arraigo, todo esto con el unico fin de dominarnos, como lo hace notar Heinz Dieterich cuando puntualiza que
“para mantener la explotación del tercer mundo y la escandalosa monopolización de la riqueza social producida por la humanidad, los principales beneficiarios del sistema neocolonial –el grupo G7- tienen que controlar y moldear la identidad nacional de los pueblos sometidos. Para este fin sirven sus aparatos ideológicos, desde las televisiones transnacionales hasta la actual contrarreforma educativa neoliberal.”
Nuestra labor es, pues, combatir la ignorancia y exhortar el despertar de nuestros pueblos, invitar al pensamiento y a la reflexión, para poder defendernos oportuna y legitimamente de aquellos que atentan contra uno d e los valores escenciales de la humanidad: la diversidad; transformando y mutilando a conveniencia las identidades de nuestros pueblos.
Nuestra lucha es por rescatar y reforzar la identidad nacional mexicana y junto con ella la de los pueblos hermanos latinoamericanos porque
“la identidad de un sujeto individual o colectivo es el compás o la brújula que orienta su odisea a través de la historia. De ahí deriva la importancia que cualquier conquistador o dominador concede al control psicológico del sometido. La destrucción de la identidad de éste es la conditio sine qua non de un sistema estable de dominación: la explotación perenne del sometido.”
La honrosa historia que nos determina como naciòn, nos alienta a luchar por nuestra libertad, como decìa José Martì: por nuestra segunda independencia.
Mèxico, como la mayorìa de los paìses latinoamericanos, tuvo que sufrir siglos oprobiosos de dominio, explotaciòn y opresiòn, y al grito de libertad se levantò en armas en 1810 para liberarse del verdugo que lo asìa, todos los paises latinoamericanos lo hicieron en su momento, derramando lagrimas y sangre por la ansiada autonomía.
Hoy nuevamente se pretende dominarnos, las cadenas no se miran pero se sienten, estamos siendo colonizados desde hace mucho ideològica y culturalmente, eso es algo que no debemos permitir hermanos mios, es momento de alzar en alto la frente y decir en voz alta, como el Quijote de Cervantes: SÈ QUIEN SOY.
Es momento de despertar las conciencias, no se trata de aislarnos del mundo, sino de convivir con él abiertamente sin renunciar a nuestra escencia, lograr una convivencia en la diversidad, hacernos respetar, enaltecernos de nuestro origen y nuestras lenguas –hispana y autoctonas- y no permitir que aquellas ideologìas ajenas a nuestra realidad històrica se adueñen de nosotros, aniquilando nuestro SER.
En nuestra lucha incluímos tambien la legitima defensa de los derechos humanos más elementales, porque no podemos concebir un México ni ningun otro país del mundo en donde aun existan niños sin escuela y personas sin hogar, hermanos nuestros que pasan las frìas noches al abrigo de un portal cobijados con cartones, y los días rescatando de la basura mendrugos para comer, ¿y por qué? porque el gobierno ha sido incapaz de solucionar los grandes problemas de la nación, porque durante ya demasiados años, nosotros hemos sustentado la riqueza de los ricos, se ha sacrificado el bienestar de los muchos para el gozo de los pocos, queremos un México justo, de igualdad, por ello nuestra lucha incluye tambien criticas y analisis al mal gobierno, pero màs que criticar, es nuestro deseo despertar las conciencias y sobre todo, aportar ideas y propuestas de solución; tal vez una persona no pueda hacer mucho, tal vez dos, tres, o unos cuantos no podamos hacer demasiado, pero lo cierto es que debemos dar el pirmer paso para que otros se animen a seguirnos, y tal vez ustedes y yo juntos, unidos todos en una causa comun y con una meta definida, podamos hacer la diferencia.
Sembremos hermanos mios las ideas que habràn de liberarnos, dejemos que otros siembren flores y semillas de ilusiòn, nosotros iremos sembrando de ideas la mente de la nación, preparemos pues, la tierra, para tener una cosecha abundante.
Buena siembra para todos, y mejor cosecha!
____________________
Trad: estilo de vida americano
Dieterich, Heinz. Identidad nacional y globalización. La tercera vía. Crisis en las Ciencias Sociales. Editorial Nuestro Tiempo. 2000. p.132.
IBID. P.137
|